MIAMI (EFE).— Arqueólogos y fotógrafos estadounidenses hallaron en el techo de una cueva en Alabama dibujos rupestres de una etnia nativa desconocida. El descubrimiento fue posible con el uso de fotografías de alta tecnología y la creación de un modelo 3D, según publica el Ancient Art Archive, a cargo de la investigación.
Los científicos del organismo, que capturaron miles de imágenes de alta tecnología al escanear el techo de la cueva y crear un modelo en tercera dimensión, encontraron miles de esos dibujos, incluidos varios que tienen tamaño natural.
Se trata de la primera vez que la entidad sin ánimo de lucro, con sede en Tennessee, utiliza la llamada fotogrametría como herramienta de descubrimiento. Según la institución, “son las imágenes de arte rupestre más grandes descubiertas hasta ahora en las Américas”.
El tamaño es equiparable con el de algunas de las pictografías y petroglifos más grandes del oeste estadounidense. Estos ejemplos de arte rupestre representan asimismo los diseños más grandes realizados por nativos americanos antes de la llegada de los conquistadores españoles al continente.
“No los hemos visto antes, no conocemos la identidad de estos antiguos antropomorfos del arte rupestre”, expresa el arqueólogo Jan Simek, de la Universidad de Tennessee e integrante del Ancient Art Archive.
“Como no hemos visto ninguno similar antes, no conocemos la identidad de estos antiguos antropomorfos del arte rupestre”, detallan Simek, Stephen Álvarez y Alan Cressler, autores del trabajo, publicado por la Universidad de Cambridge.
Los autores de la investigación en la cueva de Alabama donde se hallaron los ejemplos de arte rupestre de mayores dimensiones del continente aseguran que los personajes no corresponden a las historias de los nativos americanos del sureste de Estados Unidos ya registradas etnográficamente ni a materiales iconográficos conocidos por arqueólogos.
Sin embargo, agregan, comparten ciertos temas con otras artes rupestres regionales conocidas, como antropomorfos vestidos y serpientes de cascabel.
“Probablemente representan personajes de narraciones religiosas previamente desconocidas, probablemente del período Middle Woodland”, que va del año 1000 antes de Cristo hasta el contacto con los europeos en el oriente de Norteamérica.
“Los aspectos más llamativos de estas imágenes son su tamaño y contexto”, detallan. “Son tan grandes que sus creadores tuvieron que realizar las imágenes sin poder verlas en su totalidad”.
Los expertos sabían de la existencia de los dibujos “pero eran tan débiles que era imposible distinguir las imágenes completas”.
Para construir el modelo en tercera dimensión se requirió unir más de 16,000 fotografías superpuestas.
Según Ancient Art Archive, el sureste de Estados Unidos tiene más de diez mil cuevas, pero no es muy conocido por su arte rupestre a pesar de que los indígenas lo crearon en abundancia.
Estas pinturas se enfrentan a la humedad y las lluvias, que degradan rápidamente la mayor parte del arte rupestre.
Alan Cressler, fotógrafo y explorador de cuevas, fue el primero en detectar obras de arte en la cueva, conocida con el número 19 (asignado aleatoriamente para proteger su identidad).
Junto con Jan Simek ha trabajado por más de veinte años en la cueva. Asegura que queda mucho trabajo por hacer porque miles de imágenes no han sido catalogadas.— EFE
